LA MEJOR TRADICIÓN DE NUESTRO PAÍS
Si le preguntamos a un extranjero qué conoce sobre nuestro país, probablemente nos conteste cosas como: la paella o el gazpacho, la selección de fútbol o baloncesto, el flamenco, o lo que primero les viene a la cabeza, los toros. La verdad es que nuestro país tiene una maravillosa gastronomía, los mejores deportistas o una gran cultura musical y folclórica. Y también, los toros. Y sinceramente, me gusta nuestra comida, disfruto viendo a nuestros deportistas levantar trofeos, me lo paso bien cuando alguien saca una guitarra y me encantan los toros. Si, efectivamente, me gustan los toros. Me gustan los toros, pastando libremente en un prado sin que un amable caballero vestido con un traje de colores y con un mantel rosa en la mano le meta estocadas al majestuoso animal.
Muchos defienden esta práctica donde un pobre animal es encerrado en una plaza llena de gente gritando y aplaudiendo para después ser torturado y asesinado, con el argumento de que la tauromaquia es parte de la cultura Española y tiene una tradición milenaria. Y la respuesta a este argumento tan bien estructurado, es tan sencilla como que la tradición no justifica ningún tipo de violencia ni crueldad. ¿Cómo puede ser tan popular el disfrute del dolor de otro ser vivo? La empatía y el sentido común, al borde de la extinción.
Aquí podemos ver una imagen del terrible animal comportándose de forma violenta y desenfrenada ante un torero como cualquier especie herbívora hace:
Iba a añadir una imagen de la bestia vencida de manera “totalmente justa” pero las imágenes de este espectáculo son tan desagradables y duras que me la voy a ahorrar.
Por otro lado, a las palabras “el toro no sufre”, tienen razón. El animal es metido en un camión, en un espacio pequeño y oscuro, llega a un lugar desconocido rodeado de gente gritando, lo cual genera mucha calma, unos cariñosos señores le clavan unos palos con unos pinchos, pero lo hacen con “arte” tranquilos, seguro ni duele, problemas psicológicos, sangre por todos lados y finalmente una espada atravesada. Efectivamente, tienen toda la razón, no sufren, de hecho yo entre este plan y una tarde de cine, escojo el primer plan claramente, vaya alegría y diversión, ole.
En fin, ojalá algún día cuando preguntemos a extranjeros a nuestro país nos contesten lo alegre que somos y lo buena que está nuestra comida, y que no seamos esos que matan toros por diversión. Para cambiar esto debemos educar a las nuevas generaciones y crear ese sentimiento de empatía hacia otros seres vivos que tanta falta nos hace.
Un abrazo salvaje.🐾


Tienes razón, en esta tradición folclórica como en otras tantas de muchos pueblos peninsulares, con gansos, cabras u otros animales que son sacrificados por diversión.
ResponderEliminarEres muy joven y no llegaste a conocer la plaza de toros que hubo aquí en Gran Canaria, que ya habría cumplido 50 años
https://www.cultoro.es/cultorizate/ayer/2017/12/6/la-plaza-de-toros-de-las-palmas-de-gran-canaria-cumple-hoy-47-anos-27240.html
En el titular, no vayas más lejos que no hace falta, te informan que hace ya 30 años que no se realiza ninguna corrida allí. tanto es así que, si no recuerdo mal, ya ha sido derribada.
Creo que ese debería ser el camino de la tauromaquia, muerte por inanición, si nadie quiere ver una corrida, no habrá corridas.